¿Cómo están todos? Espero que muy bien y si no es así les mando un súper fuerte abrazo de oso y espero que éste nuevo capítulo les saque una gran sonrisa 🥰
Primero que todo me quiero disculpar por la demora con el capítulo 🙇♀️ pasaron cositas, entre esas el fallecimiento de mi abuelita, pero estoy tranquila con saber que se fue en paz y en su hogar.
Muchas gracias a todos por sus lindos comentarios y apoyo a mis fanfics 💕 en verdad que quisiera poder traerles más pero la vida no me da pa tanto, pero trataré de hacer lo mejor que pueda.
Nos leemos el mes que viene 🥰
Tema: COMPASS ROSE
Extensión: Serial
Parejas: Varias
Autora: Akari-chan
Capítulo 52
*Ryutaro*
- ¿Ya vamos a llegar? – Pregunta Yuto recién despertándose de una larga siesta, mientras Rihito seguía durmiendo a su lado.
- Ya dentro de poco – responde mi adorado prometido, notándose cansado también por el viaje, ya que el camino hacia nuestro lugar de destino estaba siendo más extenso de lo que había calculado, notando que ya comenzaba a anochecer.
- ¿Entonces puedo dormir un poco más? – Pregunta todavía somnoliento, ni siquiera percatándose de la vista al océano que teníamos a través de la ventana del carruaje.
- Por supuesto que sí, te despertaré cuando lleguemos – sonríe, al mismo tiempo que el príncipe vuelve a recostarse al lado de Rihito, admirando la habilidad del príncipe de quedarse dormido en cualquier lugar - ¿has descansado bien Ryutaro? – Pregunta Kota interrumpiendo mis pensamientos.
- Sí, aunque sólo un poco – respondo, sintiéndome un poco avergonzado por que muchas de esas veces sólo fingía dormir para recostar mi cabeza sobre su hombro, mientras escuchaba el pasar de las hojas del libro que estaba leyendo.
- Desde que era niño no había vuelto al lugar al que vamos – sonríe apenado – pensé que quedaba mucho más cerca.
- ¿No fuiste el que planeó éste viaje?
- La idea fue mía, pero nuestras madres fueron las que escogieron el lugar – ríe – han estado muy emocionadas durante estos días por nuestro viaje en familia.
- En verdad lo creo – suspiro – aunque es una pena que papá no viniese.
- El mío tampoco pudo venir, son ambos hombres muy ocupados – sonríe – pero con nuestras madres es más que suficiente.
- Es verdad – reímos ambos, quedándonos en un agradable silencio, admirando la hermosa vista hasta que el carruaje se detuvo.
- Ya hemos llegado Señor Kota – dice el chófer abriendo la puerta del carruaje, mientras Yuto y Rihito se despiertan luego de ser llamados por mí prometido, riendo ambos al ver sus cabellos todos alborotados, bajando todos del vehículo con ayuda del chófer, mientras que Kota fue a ayudar a nuestras madres.
- Gracias hijo mío – dice mi suegra con una radiante sonrisa, aunque se podía notar agotada al igual que mi madre.
- Ryu ¿cómo estuvo el viaje? – Pregunta mi mamá.
- Estuvo muy bien – respondo sonriente, notando finalmente la mansión en medio del bosque, con una maravillosa vista al mar, mientras que Yuto y Rihito miran todo con curiosidad y emoción, siendo recibidos por los trabajadores que cuidan de ésta propiedad.
- Es una pena que mi adorado Yuri no hubiese venido, hace rato que no va a visitarme – dice mi suegra ligeramente ofendida.
- Yuri está muy comprometido con su trabajo, por más que le insistí no quiso venir – suspira resignado.
- El Rey Yuya es muy dedicado a su trabajo, me recuerda mucho a su padre – sonríe - me alegra que Yuri esté ahí para alivianar un poco sus responsabilidades.
- Eso es verdad, Yuri ha sido de gran ayuda.
- Disculpe mi señora ¿desea que sirvamos la cena?
- Sí, por favor, deben estar todos hambrientos – dice sonriente, viendo como los demás asienten animadamente.
La cena transcurrió con normalidad, aunque casi en silencio de no ser por el sonido de los cubiertos y una que otra palabra que compartía mi prometido con su madre, notándose todos agotados por el viaje.
- Hemos decidido que los tres compartan habitación – dice Kota mientras caminamos hacia nuestro lugar asignado, luego de dejar a nuestras madres en sus respectivos cuartos – pero si no quieren pueden decirlo y se les dará una habitación para cada uno de inmediato.
- Por mí no hay problema – dice Yuto – de todos modos creo que igualmente terminaría durmiendo en el cuarto de algún otro.
- A mí tampoco me molesta – responde Rihito.
- ¿Y a ti Ryutaro? – Pregunta mi prometido expectante, cruzándose por mi cabeza el querer decirle que desearía compartir habitación con él, acto que me hace sonrojar por tales pensamientos.
- A… Así está bien, de verdad que no es molestia.
- Está bien – dice sonriente, llegando por fin a nuestro lugar de destino, entrando Yuto y Rihito primero, viendo cómo cada uno se tumba sobre alguna de las tres camas disponibles – se ven demasiado cansados.
- Y eso que se la pasaron durmiendo durante el viaje – río.
- No es lo mismo dormir en un vehículo en movimiento que en una cama suave – suspira – creo que es momento de despedirnos por hoy – dice tomando mi mano y dándole un beso.
- Kota…
- Dime – dice sin todavía soltar mi mano.
- ¿Podemos salir mañana? Sólo los dos… - Digo nerviosamente.
- Por supuesto – sonríe – me encantaría, hace mucho que no salimos juntos, he estado muy ocupado últimamente así que supongo pensarás que te tengo olvidado.
- No exactamente… – Digo sintiéndome derretir sólo por su mirada sobre mí y el tacto de su mano con la mía.
- Aprovechemos éste viaje para compartir el tiempo juntos ¿te parece?
- Me encantaría – digo alegremente, recibiendo un beso en mi frente de su parte, deseándonos las buenas noches antes de retirarse a su habitación. Entrando a la mía con mi corazón acelerado y quizás con mi rostro completamente enrojecido, agradeciendo internamente que mis amigos están dormidos para no verme en éste estado, yendo rápidamente hacía la cama que se encuentra libre, tratando de disipar todo el revoltijo de sentimientos que me envuelven.
*Kota*
- Hijo ¿has pensado en conseguirle un esposo a Yuri? – Pregunta mi madre mientras nos encontrábamos todos desayunando, haciendo que casi me atragante con el trozo de pan que estaba consumiendo.
- La verdad, no está contemplado de momento – digo seriamente.
- ¿Eh? ¿Por qué? - Pregunta sorprendida – Yuri ya está en edad de casarse y sé de buena fuente que tiene un montón de pretendientes detrás suyo.
- No creo que Hikaru sea una muy buena fuente – ese chismoso – de todos modos, no estoy pensando en casarle todavía y por lo que he podido notar, mi hijo no está interesado en eso.
- No puedo creer eso – dice haciendo un puchero - ¿Y usted príncipe Yuto? Habían rumores de que estabas interesado en mi nieto – dice haciendo que el príncipe escupa su té.
- ¿Es eso cierto príncipe? – Digo mirándolo un tanto molesto, mientras Rihito se levanta para limpiar el rostro de éste con una servilleta.
- No deberían estar haciendo caso a las habladurías de la gente – dice apenado el príncipe – aún si fuese cierto, no tendría ni la más mínima posibilidad, Yuri está demasiado concentrado en otras cosas, no creo que entre esas esté el amor…
- ¿Y ustedes saben algo al respecto? – Pregunta mi madre a los demás presentes.
- No, nada – responden Ryutaro y Rihito al unísono.
- De pronto tanta cercanía con el Rey lo ha hecho pensar igual que él – suspira derrotada – aunque podría ser que entre su majestad y…
- ¡Ni lo menciones madre! – Exclamo rápidamente – eso es imposible que suceda, deja de pensar en cosas que no son.
- Está bien – dice con resignación, terminando todos de desayunar tiempo después, yéndose primeramente las damas para dar un paseo y quizás ir de compras.
- Príncipe ¿puedo hablar contigo unos segundos?
- Sí, claro – dice siguiéndome hacía el despacho que tenemos en la mansión.
- ¿Es verdad eso lo de tu interés por mi hijo? – Pregunto tajantemente, notando cómo éste me mira un tanto asustado y hasta podría asegurar que está temblando.
- Siendo sincero con usted señor Kota – dice mirándome fijamente a los ojos, aunque todavía temeroso - eso fue cierto hasta hace unos días…
- ¿Por qué? ¿Ya no lo estás? – Pregunto curioso y sin querer aceptarlo del todo me siento un tanto aliviado.
- No me pareció adecuado decirlo en el comedor frente a su señora madre – suspira - pero fui rechazado por Yuri.
- ¿Y hubo algún motivo en particular?
- No, no realmente – ríe nerviosamente – sólo que no está interesado en tener una relación con alguien de momento.
- Ya veo – digo pensativo, aún si llevo años conociendo a mí hijo, sigue siendo alguien un tanto enigmático – creo que con eso está bien, no te preocupes que no le diré a mi madre sobre esto.
- Se lo agradecería mucho, la verdad es que si me da algo de vergüenza hablar sobre eso.
- Bueno, de haberte aceptado mi hijo no me hubiese quedado de otra que aceptarlo – digo resignado, saliendo ambos del despacho y encontrarnos a Ryutaro y Rihito sentados en uno de los muebles de la sala de estar - Ryutaro y yo vamos a ir al pueblo que está aquí cerca, ustedes son libres de ir a donde quieran.
- Quiero ir a la playa – dice el príncipe Yuto animadamente.
- Yo también – responde Rihito.
- Está bien – sonrío – he pedido a un par de sirvientes que estén pendientes de ustedes, cualquier inconveniente que tengan pueden informarles.
- Sí señor – responden ambos.
- Pórtense bien - digo con una sonrisa, arqueando un poco mi brazo para que Ryutaro pueda aferrarse a éste, despidiéndonos de los chicos y dirigirnos al carruaje que nos llevará a nuestro lugar de destino, manteniéndonos en silencio durante todo el recorrido, sólo admirando el hermoso paisaje que teníamos alrededor, mientras que de vez en cuando me quedo embobado por su adorable sonrisa.
Paseamos por el pueblo durante un largo rato, aprovechando para entrar a algunas tiendas y comprar recuerdos tanto para nosotros como para nuestros seres queridos en el reino, notando como paulatinamente mi adorado Ryutaro se notaba más callado, pensando en qué quizás está algo cansado de tanto caminar.
- Está haciendo mucho calor ¿Quieres que vayamos a beber algo? - Pregunto, deteniéndonos frente a una cafetería.
- Es verdad, estaría bien descansar un poco – responde con una leve sonrisa, entrando ambos al lugar, buscando la mesa más apartada de éste establecimiento para que podamos hablar con más tranquilidad y privacidad.
- ¿Sucede algo? – Pregunto después de hacer nuestra orden – es que de repente te veo muy pensativo ¿quieres regresar a la mansión después de esto?
- No, no es eso – suspira – es sólo que me quedé pensando en la conversación que tuviste con tu madre durante el desayuno.
- ¿Y qué opinas sobre eso? ¿Te parece bien que deba buscarle un esposo a mi hijo?
- Oh no, claro que no – sonríe – Yuri es mi amigo y pienso que está bien en que se case cuando y con quién lo desee.
- ¿Entonces?
- Bueno… - Baja un poco la mirada – es que vuelvo a darme cuenta de la distancia abismal que hay entre los dos respecto a nuestras vidas, que no es sólo la diferencia de edad.
- ¿Y qué es lo que te preocupa realmente?
- Que me siento muy por detrás de ti en cuanto a todo…
- Ryu…
- Sé que quizás es una tontería – ríe apenado - pero a veces siento envidia del señor Hikaru, del que compartas un hijo con él y que a éste lo ames tanto aún si no tiene tu misma sangre ¿Qué podría hacer yo para alcanzar todo eso?
- Ryutaro – digo levantándome de mi asiento, arrodillándome ante él y tomar suavemente su hermoso rostro entre mis manos, sonriendo enamorado de ver sus mejillas enrojecer – soy yo el que piensa que no soy lo suficiente para ti – río avergonzado de mi inseguridad – que en cualquier momento conocerás a alguien mucho más joven, guapo…
- Tú eres mucho más de lo que hubiese podido desear… - Sonríe, juntando su frente con la mía – inclusive antes de ser consciente de lo que significaba ser tu prometido ya me había idealizado toda una vida contigo – dice dulcemente, haciendo que mi corazón comience a latir acelerado y sea ahora yo el que está ruborizado.
- ¿De verdad me amas? – Pregunto anhelante por su respuesta, acariciando sus mejillas con mis pulgares.
- Claro que te amo – suspira, sintiendo sus manos posarse sobre mis hombros y sus piernas una a cada lado de mi cuerpo, con intenciones de envolverme entre ellas.
- Ryu… - Susurro, simplemente disfrutando de la cercanía de nuestros cuerpos, una que nunca antes me había atrevido a propasar, pero en estos momentos siento que lo necesito más que el aire para respirar. Y sin pensarlo demasiado, acerco mi rostro lo suficiente para acabar de una vez por todas con la distancia que había entre nuestros labios.
*Ryutaro*
Torpemente correspondo al beso, aferrándome a mi prometido tanto como lo había soñado en un pasado cercano, inclusive aun cuando estaba despierto. Disfrutando plenamente de éste al igual que sus manos acariciando suavemente mis piernas, sintiendo un agradable calor recorrer mi cuerpo y más al momento en el que sus labios hicieron un camino de besos hasta llegar a mi cuello, haciendo que salga una especie de quejido de mi boca.
- Lo siento… - Susurra apartándose un poco de mi lado, levantándose rápidamente – creo que es mejor dejar así…
- No quiero – digo como si se tratara de un berrinche, poniéndome de pie para rodear su cuello entre mis brazos, agradeciendo al cielo por ahora ser casi de la estatura de mi prometido, volviendo a juntar nuestros labios de manera más demandante, sintiéndome feliz de ser correspondido con la misma intensidad.
- Disculpen, aquí está su pedido – dice la joven que nos atendió al llegar, avergonzada por lo que ababa de ver, poniendo las cosas sobre la mesa con rapidez y con la misma se aleja de nosotros.
- Gracias – dice Kota, riendo ambos apenados por lo que tuvo que presenciar la joven, recibiendo un casto beso de su parte antes de sentarnos, todavía eufóricos por lo que acababa de pasar.
CONTINUARÁ...

Casi olvido que Yuri rechazó a Yuto y pensé que sería incapaz de sentir pena por Yuto otra vez JJAJAAJA
ResponderEliminarYuri aprovechando que tiene la casa sola y le quieren buscar marido, sería gracioso que para cuando vuelvan éste esté preñado dios quisiera ver la cara de Kota XDDd
Maldito blogger que últimamente no aparecen mis comentarios ¬¬ no puede haber capítulo sin un comentario para mamá Jeni y el fanfic que espero leer cada mes!!!
ResponderEliminarVolví a leer el capítulo y por dioooosss se me volvió a pasar rapidísimooooo, casi me da un infarto cuando preguntan por buscarle marido a Yuri bebé y volví a largar una carcajada cuando Yabu lindo dice que Hika no es una buena fuente JAJAJJAJAJJA AMÉ
Se me estrujó el corazón por el amor tan puro y lindo que Ryutaro y Yabu lindo tienen, por favor, entiendo perfectamente esa sensación de no sentirse suficiente para la persona que te gusta/que amas.
Un 10 como siempreeeeee mamá Jeniiiiii y ya quiero ver la reacción de papá Hika y papá Yabu cuando se enteren quién es el novio del pequeño Yuri jajajajajaja
Espero que blogger no me joda más los comentarios ¬¬