¿Cómo están? Espero que muy bien y si no es así les mando un súper fuerte abrazo de oso y espero que éste nuevo capítulo les saque una gran sonrisa 😚💕
Ésta vez si no me extiendo mucho porque voy de salida 🤣 Muchas gracias siempre por sus hermosos comentarios y amor a ésta historia, me hacen muy feliz 🥰
Nos leemos nuevamente el mes que viene 💕
Tema: COMPASS ROSE
Extensión: Serial
Parejas: Varias
Autora: Akari-chan
Capítulo 49
*Yuto*
- Buenos días Yuri – digo al encontrarlo en el pasillo, llevando unos libros en sus manos.
- Bu… Buenos días Yuto – responde desviando la mirada, quizás sintiéndose preocupado por lo ocurrido hace unos días.
- Estoy bien, no tienes por qué preocuparte – sonrío amablemente - ¿Quieres que te ayude con esos libros? – Pregunto.
- No es necesario…
- Por favor, déjame ayudarte.
- Está bien – dice dándome un par de libros, comenzando a caminar juntos hacia la Biblioteca.
- Siento mucho haber sido tan distante estos días contigo, en verdad lo siento mucho…
- Olvídate de eso por favor – digo apenado – lamento mucho si te hice sentir un mal rato, en verdad no era mi intención.
- Yuto…
- Sólo era algo que sentía que tenía que hacer – sonrío, entrando ambos al lugar de destino – así que está todo bien ahora, en serio, de verdad deseo que sigamos siendo los mejores amigos, como si nada de lo anterior hubiese ocurrido.
- ¿Lo dices en serio? - Pregunta, con una expresión de alivio en su rostro.
- Nunca había dicho algo tan en serio – digo extendiendo mis brazos para recibir su abrazo, uno que llegó al instante, aunque mis sentimientos no fuesen correspondidos, nunca cambiaría mi amistad con Yuri por nada en el mundo.
- Muchas gracias – dice con voz sollozante.
- No llores… - Digo dando suaves palmadas en su espalda.
- Lo siento – dice apartándose de mi lado, volviendo a su labor de acomodar los libros en el lugar correspondiente.
- Por cierto ¿Mi hermano se encuentra en el despacho? – Pregunto luego de unos segundos, recomponiéndonos de la repentina y muy necesaria reconciliación.
- Sí ¿necesitas hablar con él?
- De hecho sí ¿crees que pueda atenderme ahora? No es mucho lo que tengo que hablar con él.
- Claro que puedes, de hecho voy a demorarme un poco aquí todavía, así que puedes ir a hablar a con él el tiempo que requieras.
- ¿Y el Señor Kei no está con él?
- No, está en el pueblo haciendo unos recados para su majestad.
- Entonces voy a aprovechar para hablar con él – digo sonriente – nos vemos más tarde.
- Que tengas un buen día Yuto – dice Yuri, despidiéndonos finalmente para ir rápidamente al despacho de mi hermano.
- Adelante – escucho la voz de éste después de haber dado unos golpecitos en la puerta, suspirando profundo antes de entrar, no entiendo por qué me siento tan nervioso.
- Hola Yuto, no esperaba verte – dice mi hermano, dejando lo que está haciendo para brindarme una gran sonrisa.
- Bueno, es que se presentó algo y quería venir a hablar contigo…
- ¿Es algo grave? – Pregunta ahora preocupado.
- Oh no, claro que no, es sólo un permiso.
- ¿Un permiso? ¿Para qué exactamente?
- El señor Kota va a viajar con Ryutaro y su familia, también con Rihito… Y pues me gustaría saber si me das permiso de ir con ellos.
- Cierto, recuerdo que Kota me había comentado de su viaje hace unos días, pero si quieres ir con ellos bien puedes hacerlo, tienes toda mi aprobación.
- Muchas gracias hermano – digo alegremente, cambiando luego mi semblante a uno más serio – también quería hablarte de otra cosa.
- ¿Otra cosa? ¿De qué se trata?
- No sé cómo debería de decirlo – digo pensativo, con algo de duda de si sería apropiado enfrentar a mi hermano de esa manera - ¿Amas a Yuri? – Pregunto, viendo cómo el rostro de mi hermano cambia a uno de total sorpresa, de saberse descubierto.
- Que… ¿Qué dices?
- No tienes que ocultármelo hermano, sé muy bien el tipo de relación tienes con Yuri – digo con total firmeza - y como su mejor amigo quiero confirmar si lo que sientes por él es verdaderamente recíproco – no dudo de que mi hermano es un gran hombre y que no sería el tipo de persona que jugaría con los sentimientos de los demás, pero necesito estar seguro de que mi amigo está con la persona correcta, aún si ésta se trata de mi hermano mayor.
- Lo amo – dice con total seriedad, levantándose de su asiento, sin despegar su mirada de la mía – lo amo más de lo que cualquiera podría imaginar y te juro por lo más sagrado que voy realmente en serio con él.
- Entonces en ese caso puedo estar tranquilo – digo dando un suspiro de alivio – no se lo diré a nadie, así que su secreto está a salvo conmigo.
- Muchas gracias – dice con una sincera sonrisa.
- Cuida muy bien de él y hazlo muy feliz – digo haciendo una reverencia.
- Lo haré, de eso puedes estar seguro.
- Bien, entonces iré a continuar con mis actividades – digo caminando hacia la puerta, deteniéndome antes de abrirla – Yuri es un gran chico y estoy más que seguro que serás muy feliz a su lado.
- Lo soy completamente – dice con alegría - tú también serás muy feliz cuando encuentres a la persona indicada – dice, haciendo que de repente se aparezca la imagen de Rihito en mi cabeza, haciendo que me sonroje.
- Quizás llegue a suceder… - Digo nerviosamente – tengo que irme ahora, hay muchas cosas que hacer antes de que sea el viaje, que tengas un buen día – termino de decir rápidamente, saliendo del despacho con la misma rapidez con la que hablé al final, sin esperar a que mi hermano respondiera a mi despedida.
*Keito*
- Keito, al final he decidido que sí vendrás con nosotros – dice el príncipe Ryosuke mientras damos un paseo por el jardín del castillo.
- ¿No pensabas llevarme? – Pregunto entre risas.
- Si te soy sincero, no pensaba hacerlo, pero he cambiado de opinión, así que quiero que vengas.
- ¿Y Masaki? ¿Está bien que se quede? – Pregunto un tanto desconcertado, en verdad no me agrada la idea de dejarlo aquí…
- Por supuesto que Masaki está incluido – dice sonriente – no creas que te voy a alejar de tu prometido – suspira - la idea de no llevarte al inicio era porque deseaba que pasaras tiempo a solas con él, pero conociéndote lo más probable es que tratarías de no hacerlo.
- ¿Cómo puedes pensar tal cosa?
- Lo digo porque te he observado y veo que por alguna razón tratas de evitarlo.
- No lo estoy evitando, es sólo que me pone muy nervioso estar cerca de él…
- Entonces si te gusta – sonríe pícaro.
- Es algo muy complicado de explicar – suspiro – pero volviendo al hecho de que Masaki vaya con nosotros, me preocupa que él pueda darse cuenta de ya sabes…
- ¿Sobre mi relación con Hikaru? – Pregunta en voz muy baja – sé que es un riesgo a considerar, pero Masaki parece un buen chico, no creo que haya algún problema con que él lo sepa.
- De todos modos intentaré hablarlo con él antes del viaje.
- Te lo agradecería mucho si lo haces - sonríe.
- ¿Y cuándo nos vamos?
- Mañana, antes de que salga el sol.
- Entonces tengo que hacerlo ahora – digo al notar el sol comenzando a meterse en las montañas.
- Perdón por decírtelo hasta ahora – dice con un gesto apenado.
- Eres cruel – digo divertido, caminando ambos de vuelta a una de las entradas del castillo, separando nuestros caminos al cruzar ésta, llegando a la puerta de la habitación de mi prometido más rápido de lo que había calculado, tocando la puerta después de meditarlo un poco.
- ¡Un momento! – Exclama desde adentro, abriendo segundos después la puerta, sólo un poco, lo suficiente para ver su rostro – Keito – dice con una linda sonrisa.
- ¿Puedo pasar? – Pregunto.
- Sí, pero….
- ¿Sucede algo? ¿Estás con alguien? – Pregunto sintiéndome un poco molesto.
- No, no es nada de eso, es que… - Susurra abriendo la puerta por completo, mostrándose envuelto por una bata de baño, con su cabello húmedo, notándose una pequeña gota de agua rozar su mejilla perdiéndose en su cuello…
- Siento si te interrumpí… - Digo nerviosamente, desviando la mirada a cualquier cosa que no sea su blanquecino cuello.
- Tranquilo, justo acababa de salir de bañarme – sonríe – por favor, entra.
- No creo que sea apropiado.
- Está bien ¿Querías decirme algo? Porque no creo que estés aquí sólo porque quisieras verme, aunque de ser así no me quejaría en lo absoluto.
- Sí, vengo a decirte que prepares tus cosas para salir mañana.
- ¿Salir? ¿A dónde? – Pregunta curioso.
- El príncipe Ryosuke va a ir a los campos junto al señor Hikaru y van a quedarse unos días, así que como el escolta del príncipe tengo que ir a dónde él vaya y tú como mi prometido debes de acompañarnos también.
- ¿En serio? Está bien, iré – sonríe alegremente - ¿qué ropa debería de llevar? Nunca antes he trabajado en el campo.
- Nadie está diciendo que vas a trabajar – río por tal ocurrencia.
- Pero tampoco creo que sea correcto sólo mirar, ayudaré en lo que pueda, será divertido – dice con total alegría.
- Bueno, si eso prefieres te recomendaría que lleves ropa cómoda y que te cubra bien del sol.
- Está bien, buscaré entre toda mi ropa algo adecuado.
- ¿Y tú sirviente?
- ¿Te refieres a Shuto? – Asiento – está atendiendo unos negocios de mi padre, va a estar fuera por unos días.
- Ah, entiendo.
- ¿Estabas preocupado de que fuera también con nosotros?
- No, no es nada de eso yo…
- Vas a tenerme sólo para ti, no te preocupes – dice envolviendo sus brazos en mi cuello, acercando su rostro al mío hasta darme un beso en la mejilla, sintiendo unas ganas horribles de tomarlo de la cintura para apegarlo más a mi cuerpo, pero me contengo, apartándose éste pocos segundos después - ¿eso era todo lo que venías a decirme?
- Si… Sí, eso era todo – digo nerviosamente – mañana partimos antes de que salga el sol así que estate listo para entonces.
- De acuerdo – sonríe – muchas gracias por venir a avisarme.
- No es nada – digo haciendo una leve reverencia, saliendo de ahí como alma que lleva el diablo, si me quedaba unos segundos más ahí sin duda lo terminaría besando.
*Yuri*
- ¿En serio no quieres venir con nosotros hijo? – Pregunta mi padre por enésima vez cuando ya está por subirse al carruaje, listo para su viaje.
- Sabes que me encantaría, pero…
- Pero tienes mucho trabajo que hacer – responde por mí, haciendo que ambos riamos – hace mucho que no salimos juntos como padre e hijo.
- Te prometo que para la próxima iré contigo.
- Eso me dices siempre – dice resignado – a veces pienso que quieres más al rey que a mí.
- No es verdad – digo dándole un abrazo – sólo quiero ayudarle a que su carga sea menos pesada de lo que ya es.
- Eres tan buen chico – sonríe – pero ¿estás seguro de que no te están explotando laboralmente?
- Claro que no papá… El Rey es muy bueno conmigo…
- Bueno, en ese caso para la próxima no esperaré un no como respuesta.
- Lo prometo – digo con una sonrisa, abrazándolo con fuerza.
- Pórtate bien mientras Hikaru y yo no estamos.
- ¿Cuándo no me he portado bien? – Pregunto divertido.
- Bueno, no sé si debería recordarte del jarrón…
- Me portaré excelentemente bien padre.
- Nos vemos en unos días – dice dándome un último abrazo y un beso en la frente antes de subir al carruaje, mientras los demás chicos se asoman por la ventanilla para despedirse.
- Tu padre tiene razón, deberías de salir más con él.
- Lo haré para la próxima, en serio – digo con una sonrisa, volviendo ambos al despacho – ésta vez debo de aprovechar que ambos no estarán…
- ¿Aprovechar qué cosa? – Pregunta confundido.
- Nada en particular… - Digo un poco decepcionado, al parecer su majestad no capta el ambiente como yo pensé que lo haría,
- ¿Estás molesto? – Pregunta luego de unos segundos, tomándome entre sus brazos.
- No estoy molesto… - Digo sintiendo mi cuerpo estremecerse al sentir sus labios sobre mi cuello.
- No pienses que no estoy pensando lo mismo que tú – susurra, besando luego mis labios, tan dulcemente que me hace suspirar – tienes permiso de ir a mi habitación cuando lo desees – dice el rey con su rostro quizás mucho más rojo de lo que está el mío, teniendo que separarnos al escuchar los golpes en la puerta y por el sonido de estos puedo asegurar de que se trata del señor Kei.
CONTINUARÁ...
