18/6/18

Father's Love

Hola muy buenas tardes 💗
Como siempre lamento mucha la demora 😅
Pero es que estos meses han sido algo tensos en mi vida, espero encontrar trabajo pronto, porque es de las cosas que me tienen un poco preocupada.
Pero bueno, aquí por fin les traigo el nuevo capítulo de este fic que tanto amo y que ustedes aman también 💓
Muchas gracias por tanto amor y apoyo 💖
Perdón si está cortito, pero no quería hacerlas esperar tanto, pero ya el siguiente está en proceso y espero a final de mes tenerlo ya listico 💕
Y como siempre este fic va dedicado a mi querida amiga Mari 💝





Tema: Father's Love
Extensión: Serial
Parejas: Varias 
Autora: Akari-chan

Capítulo 43

*Yokoyama You*

Conduzco lentamente hacía mi lugar de destino. A pesar de ser uno de mis lugares favoritos últimamente no he tenido el tiempo de ir y me siento un poco mal ya que el dueño de éste es uno de mis más cercanos amigos, quizás y se queje de que lleve tanto tiempo sin ir a verlo.

- Buenas noches – digo al entrar al recinto, dirigiéndome a uno de los empleados, quién me mira con curiosidad, mientras está limpiando una de las mesas - ¿está Subaru-san?

- Sí, si está ¿De parte de quién?

- De Yokoyama You – digo sonriente – un viejo amigo.

- Ya lo llamo – dice dejando lo que estaba haciendo, para dirigirse hacia adentro.

- Yokoyama-san, que gusto de verlo – dice un chico alto y apuesto al acercarse a mi lado, me quedo mirándolo por un momento, hasta que por fin doy con quién es.

- Yuto-kun ¿eres tú? – Pregunto mirándolo con asombro – Que alto estás.

- Gracias – sonríe – ¿Buscas a mi papá?

- Sí, pero ya le he pedido a un chico que le informe de que he venido a verlo.

- ¡Yokoyan cuánto tiempo! – Dice mi amigo caminando hacia mí rápidamente, dándome un fuerte abrazo - ¿Dónde has estado? Ni siquiera has contestado mis llamadas.

- Yo también me alegro de verte Subaru – digo correspondiendo al abrazo, un poco avergonzado de la manera en que mi amigo se dirige a mí – lo siento mucho, en verdad que he estado muy ocupado en otras cosas.

- Vamos a mi oficina, siento que tienes muchas cosas que contarme – dice comenzando a caminar seguido por mí - ¿Y a qué se debe tu visita? No creo que solo hayas venido porque me extrañas – dice sentándose en la silla de su escritorio.

- Bueno, en parte sí – sonrío – aunque creo que no soy el único que tiene algo que contar.

- Está bien, pero lo haré después de ti.

- Trato hecho – digo sonriente – he venido para una reservación.

- ¿Una reservación?

- Sí, es que quiero traer a alguien muy especial.

- ¿Y de quién se trata?

- Se trata de…


*Shibutani Subaru*

- Disculpen, ¿interrumpo algo? – Dice Ryo entrando a la oficina, con una bandeja llena de bocadillos y dos tazas de té.

- Claro que no – sonrío haciéndolo sonrojar.

- Nishikido-san, me alegra mucho verte – dice Yoko.

- A mí también, ha sido mucho tiempo.

- ¿Estás muy ocupado? – Pregunto para luego ver como niega con su cabeza, parece un niño pequeño – siéntate a mi lado – digo corriéndome un poco para darle espacio en el muebles – puedes hablar tranquilo – digo rápidamente al ver la expresión de preocupación de Yoko al tener a Ryo entre nosotros. A pesar de que nos conozcamos desde la secundaria, ellos dos nunca entablaron una amistad como la que tengo yo con él.

- Cómo te iba diciendo, quiero reservar una mesa para una cita muy importante – suspira con un leve sonrojo en su rostro – se trata de Maru-chan.

- ¿Te refieres a Maruyama Ryuhei? – Pregunto totalmente sorprendido.

- ¿Maruyama Ryuhei? – Ese nombre me suena de algo – dice Ryo pensativo – Ah, ya me acordé, así se llama el profesor de Japonés de Ryosuke.

- ¿En serio? – Pregunto mirando a Ryo con asombro.

- Bueno, si es la misma persona de la que estamos hablando.

- Espera te muestro una foto – dice Yoko sacando el móvil del bolsillo derecho de su pantalón, para luego mostrárnosla.

- Sí, es él – dice Ryo sonriente.

- Parece de esas fotos que toman los paparazzi – digo viendo como en la foto el susodicho habla alegremente con otra persona.

- Si con paparazzi te refieres a Aiba, pues no te equivocas.

- ¿Le pides a Aiba que le tome fotos sin que se dé cuenta?

- Yo no se las he pedido en ningún momento – dice sonrojado – él simplemente me las manda.

- ¿Y Cómo es que están de nuevo juntos?

- En resumen, a ese mismo Instituto entró a estudiar mi hijo menor y en una de las reuniones de padres y maestros… Lo vi y a partir de ese momento me prometí que no lo volvería a dejar ir.

- En verdad que me sorprende, pero me alegra mucho verte tan feliz, así que puedes contar con nosotros – digo tomando la mano de Ryo quién me sonríe dulcemente, asintiendo.

- Muchas gracias Subaru – dice inclinando un poco su cabeza en modo de reverencia.

- De hecho hace poco que estrenamos una pequeña sala VIP, así que podemos reservarla para ti y así tengan algo más de privacidad.

- Me parece perfecto.

- ¿Y para cuándo la necesitas? – Pregunta Ryo.

- Si se puede para mañana en la noche estaría más que bien.

- Espera miro en la agenda si está disponible – dice Ryo yendo hasta el escritorio, tomando la agenda que se hallaba encima de éste, volviendo a sentarse a mí lado para comenzar a buscar – está completamente libre mañana.

- Que bueno – dice Yoko aliviado – resérvalo para las 8 de la noche.

- Entendido – dice Ryo comenzando a anotar.

- Bueno, ahora sigues tú.

- Está bien, está bien – digo sonriente – Lo que sucede es que Ryo y yo… - Digo tomando nuevamente la mano de mi amado, mirándolo con gran cariño – somos pareja – digo finalmente viendo como su rostro se pone de colores por la vergüenza.

- Felicidades – dice Yoko con total alegría - siempre pensé que hacían linda pareja.

- Muchas gracias.

- En verdad que ha sido muy grato verlos, pero ya me tengo que ir – dice levantándose del sillón, seguido por nosotros.

- ¿Tan rápido? Pensé que te ibas a quedar a beber un rato.

- Me encantaría, pero tengo muchas cosas que hacer.

- Entiendo, pero no vuelvas a desaparecer así.

- No lo haré, lo prometo.

- Y no te preocupes, nosotros nos encargaremos de hacerle llegar la invitación a Maruyama-san – dice Ryo alegremente.

- Muchas gracias – dice haciendo una reverencia y luego de una calurosa despedida lo vemos partir del restaurante.

- ¿Por qué llegaste tan de repente a la oficina?

- Bueno, es que… Ryosuke me dijo que había llegado un tipo extraño a verte y pues…

- ¿Estabas celoso?

- ¡No! – Dice completamente sonrojado.


*Keito*

- Entonces… ¿El plan ha funcionado? – Pregunta mi novio mirándome sorprendido.

- Sí, mi papá y Maru-sensei se han reconciliado, bueno, no del todo pero ya es un gran avance.

- Me alegro mucho por ellos – sonríe.

- ¿Y tu papá?

- ¿Mi papá qué?

- ¿Tiene a alguien? – Pregunto curioso.

- Pues… La verdad nunca le he conocido alguna pareja – dice pensativo.

- ¿En serio?

- ¿Por qué lo dudas? Además… ¿Por qué te interesa la vida sentimental de mi papá?

- Porque es mi suegro y… - Me quedo en silencio, pensando en aquella vez que lo vi bastante acaramelado con el vecino, a lo mejor y Hikaru no sospecha nada.

- ¿Y?

- Nada – sonrío, creo que lo mejor es que no sepa esto por mi boca.

- No estarás pensando en conseguirle pareja ¿verdad?

- Claro que no, no voy a meterme en eso – digo tomándolo dulcemente del rostro, dándole un beso en los labios – Pero, si llegara a tener, ¿te enojarías?

- No, para nada, de hecho, me haría muy feliz que estuviese con alguien.

- Me alegra saber eso – sonrío, levantándome del césped – si no nos apuramos llegaremos tarde a clase – digo ofreciéndole mi mano para ayudarle a levantarse.

- Solo te afanas porque la primera clase es con Maruyama-sensei – dice un poco celoso, cosa que me hace reír.

- En efecto – digo sonriente de ver su expresión molesta – pero por quién me animo a levantarme todas las mañanas es por ti – vuelvo a sonreír al ver su rostro sonrojado.

- Vámonos a clase – dice tomando de mi mano, comenzando a caminar ambos hasta el salón.


*Maruyama Ryuhei*

- ¡Maruyama-sensei! ¡Maruyama-sensei! – Dice uno de mis alumnos corriendo rápidamente hasta llegar por fin a mi lado.

- Ryosuke-kun ¿qué pasa? – Pregunto preocupado, quizás y sea alguna emergencia.

- Me han pedido que te traiga esto – dice extendiéndome un sobre.

- ¿Y esto? – Digo mirando extrañado el sobre, tomándolo entre mis manos.

- Es una invitación – dice sonriente.

- ¿Una invitación? ¿De quién?  

- Es de parte de su novio – dice sin dejar de sonreír – Lo ha invitado a pasar una mágica velada en el restaurante Yellow&Red, ubicado en el centro de la ciudad.

- ¿Mi novio? – Susurro un tanto molesto ¿quién se cree ese idiota para darse tal título?

- Si, no pensé que tuvieras novio y menos uno tan guapo – dice un poco avergonzado – espero y sea agradable su cita – dice haciendo una reverencia para luego irse corriendo.

- Este idiota – suspiro pesadamente, abriendo el sobre que tengo en mis manos, leyendo la pequeña nota.

Mi amadísimo Maru-chan, llevamos varios días sin vernos, en los cuales he añorado fervientemente ver tu hermoso rostro, tomar fuertemente tus manos y besar intensamente tus dulces labios.

Así que con todo el cariño he preparado una cita especial para ambos en mi restaurante favorito, espero contar con tu agradable presencia.

Te ama, Yokoyama You.

- ¡Tonto! ¡Tonto! ¡Tonto! – Digo arrugando la nota, guardándola en el bolsillo de mi pantalón.

Llego a casa después de un día largo de trabajo, completamente agotado. Daiki me ha dejado una nota de que llegará tarde en la noche y que no llegaría a cenar, así que luego de tomarme un relajante baño me dirijo a la cocina para prepararme algo rápido. No dejo de pensar en la invitación de esta mañana ¿será correcto ir? ¿Y si es alguna clase de trampa?

Suspiro profundo, acostado bocarriba sobre mi cama, mirando el techo, completamente vestido para salir.

- Kimitaka idiota – susurro con un poco de molestia, levantándome por fin de la cama. 

CONTINUARÁ...

16/5/18

CONFESSION

Hola hola 💖
Hago esta entrada rapidita para desearle un muy feliz cumpleaños a mi querida amiga Mari 😊💗
Y para dejarle este pequeño detalle de mi parte, espero que te guste 👍😙
Muchas gracias a ella y a ustedes mis demás lectores por todo el amor que le han brindado a mis escritos 💕


Tema: CONFESSION
Extensión: Drabble
Parejas: SubaRyo
Autora: Akari-chan


Llevaba varias noches sin dormir y varios días en los que apenas y probaba bocado. Y no es que estuviera enfermo o algo parecido, pero es que simplemente no era capaz de tranquilizar los agitados latidos de mi corazón.

A mis escasos 13 años no pensaba que esto del amor fuera tan angustiante y no lo decía por mí, sino por mis amigos que desafortunadamente habían sido rechazados por su “Primer amor” y aunque tuviera mucha confianza en mí, eso en verdad que me asustaba. Más que todo porque la persona que me gusta es un Senpai un par de años mayor que yo, que está próximo a graduarse y con el que he podido tener el gusto de conversar escasamente.

Y aquí estoy, sentado en una de las bancas del Instituto junto con él, que aunque no pueda verlo debido a los nervios que me producen estar tan cerca de él, puedo sentir su mirada puesta en mí, mientras que yo juego con mis dedos tratando de encontrar las palabras adecuadas para declararle mi amor.

¿Y si no le gusto?

¿Y si me rechaza?

¿Y si se burla de mí delante de todo el plantel?

Todas esas preguntas se clavan en mi cabeza como puntillas, hay tanto que perder, pero si no lo hago, nunca sabré si él siente lo mismo o si quizás tenga una mínima posibilidad de estar con él.
Así que sin tener intención de alargar más este momento y tomando todo el valor necesario para decirle cuanto lo amo, levanto mi rostro, mirándolo por primera vez desde que nos sentamos en aquel banco, llevándome la sorpresa de ser besado por él, quedando con mi rostro tan rojo como un tomate al separarnos de tan dulce y maravilloso contacto entre nuestros labios.

- Me gustas mucho Nishikido-kun – dice poniéndose de pie – espero que aceptes mis sentimientos, nos vemos mañana – dice para finalmente comenzar a caminar hacia la salida del Instituto, dejándome solo y con mi corazón acelerado. 

4/5/18

Father's Love

Hola muy buenas tardes 💜
Nuevamente me disculpo por la demora, pero como podrán ver el mes de Abril estuvo lleno de muchas cosas, tanto buenas como no tan buenas 😅
Entre esas la salida de Subaru de Kanjani8 y el que ya he terminado las prácticas y estoy en busca de un nuevo trabajo, así que me he sentido un poco estresada por eso también😓
Pero bueno, igualmente muchas gracias a todas las que se toman su tiempo para leerme y/o escribirme 💗 En verdad que es algo que aprecio mucho 💛
También como siempre este fic va dedicado a mi queridísima amiga Mari 😊
Espero les guste, aunque esté algo cortito 😉


Tema: Father's Love
Extensión: Serial
Parejas: Varias 
Autora: Akari-chan


Capítulo 42

*Ryosuke* 

- Los he extrañado tanto – digo abalanzándome hacía ellos, abrazándolos con fuerza.

- ¿Ryosuke? ¿Pero qué haces aquí? – Pregunta mi novio totalmente desconcertado, viendo a mi papá y luego a mi tío llegar con el mismo semblante.

- He discutido con mamá y tomé el primer avión que viniera para Tokyo – digo tranquilamente, totalmente feliz de estar con ellos.

- ¿Cómo que han discutido? – Pregunta mi papá preocupado.

- No te preocupes, fue por algo insignificante – sonrío, soltándolos a ambos.

- Pero por algo insignificante uno no huye de su casa.

- Esa no era mi casa, mi casa es aquí con ustedes – digo sonriente.

- Me alegra mucho escuchar eso ¿pero sabes el problema que puede ocasionar esto?

- ¿Acaso no te alegra verme? – Pregunto entristecido.

- Claro que sí hijo, pero no me parece correcto que estés aquí porque hayas discutido con tu madre ¿puedes pensar en lo preocupada que debe estar?

- Ella sabe perfectamente que estoy acá – digo serio – pero no pongan esas caras – digo haciendo puchero, logrando que todos sonrían.

- Bienvenido a casa hijo – dice mi papá abrazándome fuertemente, seguido de mi tío y luego de mi amado novio.

- Estoy en casa – sonrío, siendo abrazado a la vez por los tres.


*Nishikido Ryo*

No puedo evitar sentirme preocupado y ansioso, pero el tener a mi adorado hijo nuevamente conmigo me hace sentir una felicidad inmensa.

- ¿Piensas volver al Instituto en el que estabas o prefieres ir a donde está Yuto? – Pregunto mientras cenamos.

- Preferiría volver al anterior, además ya tengo con poder ver a Yuto todos los días aquí – dice mirando de reojo al nombrado, con un dulce sonrojo en su rostro. Pienso en lo curioso que resulta que nuestros hijos también se amen, así como nosotros desde nuestra más tierna infancia, sólo que ellos si tienen la fortuna de poder disfrutarlo desde ahora.

- Está bien, entonces iremos mañana – sonrío.

- Pero primero habría que retirar los papeles del anterior – dice Subaru.

- No se preocupen por eso, ya lo tengo todo solucionado – dice sacando unos papeles de su bolso.

- ¡¿Eh?!

- Fui por ellos esta mañana.

- ¡No me digas que lo planeaste todo!

- Lo de discutir con mamá no, pero si tenía planeado irme.

- Ryosuke…

- Pero no se preocupen tanto – dice sin dejar de comer tranquilamente.

- ¿Pero cómo quieres que no me preocupe?

- Ya Ryo, confía en él – dice Subaru tomando mi mano dulcemente, haciendo que me sonroje un poco.

- Pero… - Suspiro profundamente, mirando a los presentes sin soltar la mano de mi amado, se siente tan cálido.

- Confiemos en que esto no traerá grandes consecuencias – dice Yuto animadamente, haciendo que todos volvamos a sonreír.


*Yuto

Después de cenar y de lavar los trastes fuimos hasta la sala de estar para hablar sobre lo acontecido en el día y por qué Ryosuke tomó la decisión de irse de su casa en Osaka. Nos contó que su madre tenía un nuevo novio y que últimamente éste había comenzado a vivir con ellos y eso fue el detonante para que decidiera irse.

- Bueno, supongo que debes estar cansado – dice mi tío después de ver bostezar a su hijo.

- La verdad es que sí – sonríe.

- Entonces subamos – dice mi papá comenzando a caminar hacia las escaleras, seguido de nosotros.

- Papá ¿En cuál habitación te estás quedando? – Pregunta Ryosuke mientras subimos por las escaleras directo a las habitaciones, haciendo que todos nos detengamos en seco - ¿Sucede algo?

- Bueno, sobre eso… - Dice mi tío Ryo nerviosamente, tratando de buscar alguna respuesta adecuada.

- Ryo se está quedando conmigo en mi habitación – dice mi papá como si nada, haciéndonos sentir un sudor frío a mi tío y a mí.

- ¿Es eso cierto? – Pregunta Ryosuke con curiosidad.

- Si, es que desde que te fuiste se ha sentido tan afectado que no ha podido conciliar el sueño estando solo, así que desde entonces ha estado durmiendo conmigo.

- No tenía ni idea – dice Ryosuke abrazando a su papá – en verdad lamento haberte hecho sufrir de esa manera.

- Pues era entendible tu reacción – dice revolviendo sus cabellos, sonriente – aunque prefiero seguir quedándome en la habitación de Subaru, todas mis cosas ya están ahí y se me hace molesto tener que trastear todo nuevamente

- Claro ¿por qué tendría que molestarme eso? Ustedes son amigos de toda la vida.

- Bueno es que…

- Entonces supongo que no será mucha molestia si digo que quiero quedarme en la habitación de Yuto – dice mirándome con un sonrojo adornando su rostro.

- Si a Yuto le parece bien creo que no habrá problema – dice mi tío con una amplia sonrisa. Es un poco vergonzoso que ellos sepan que Ryosuke y yo en verdad somos novios.

- No, no me molesta – digo ahora sonrojado.

- Entonces puedes quedarte con él – dice mi papá ahora sonriente.

- Buenas noches – digo sin esperar respuesta, completamente avergonzado llevándome a Ryosuke hasta mi habitación.

- ¿Por qué te pones así? – Pregunta divertido.

- Por nada, es que estoy muy emocionado de verte – digo tratando de tranquilizarme, abrazándolo con fuerza.

- Yo también estoy muy feliz, ya no soportaba estar ni un día más sin ti – dice acercando su rostro para besarme, siendo correspondido de inmediato.


*Nishikido Ryo*

- Ahora que Ryosuke está aquí tendremos que ser más cuidadosos – digo sentándome sobre la cama, seguido de Subaru que se sienta a mi lado.

- Bueno, de que dejemos la puerta con cerrojo estando aquí dentro supongo que no causará algún problema.

- Subaru…

- Te preocupas demasiado – dice tomando una de mis manos, dándole un cálido beso.

- Es que tengo miedo de que nos descubra y ahí si lo pierda para siempre.

- Pero algún día tendrá que saberlo, ya sea tarde o temprano.

- Lo sé, pero no dejo de sentir temor.

- Ya sabes que pase lo que pase, siempre voy a estar contigo.

- Gracias – digo recostando mi cabeza sobre su hombro.

- ¿No crees que Yuto y él se ven muy lindos juntos?

- Igual que nosotros – digo sonriente.

- Cada día me arrepiento más de nunca haberte dicho lo que sentía por ti – dice con tristeza.

- No te culpes, yo también fui cobarde al no decirte nada – suspiro – tenía temor de lo que la gente pudiera pensar de nosotros y de que no sintieras lo mismo.

- Pero ya ves que no ha sido así del todo – sonríe, haciendo que levante mi cabeza para mirarlo a los ojos – no sé cómo, pero lograremos que Ryosuke acepte lo nuestro.

- Eso espero – digo dándole un dulce beso en los labios.

- Por cierto, he dejado la puerta con cerrojo – dice recostándome sobre la cama, comenzando a besar mi cuello.

- Entonces… Trataré de no gritar – digo entre avergonzado y ansioso, dejándome hacer.


*Kota*

- Kota ¿sabes qué le pasa a Ryutaro? – Pregunta Yuri, sentándose sobre las piernas de mi hermano. Es sábado y nuestros padres han salido a visitar a unos amigos.

- Nada – digo sin apartar mi vista del partido de fútbol que estoy viendo en la televisión.

- Sí, cada vez está más raro de lo normal – Dice Yuya.

- Él siempre es así de raro, no se preocupen – digo un poco fastidiado.

- Pues sí, pero no es normal que esté encerrado en su cuarto casi a diario, mi papá y yo hemos tratado de hablar con él pero no suelta ninguna palabra – suspira.

- Si, es muy raro – dice mi hermano – Mi amor ¿Quieres que vayamos a dar un paseo? – Dice Yuya animadamente dándole un beso en la mejilla.

- Sí quiero, espera y voy por mi chaqueta – dice con la misma emoción levantándose de su encima.

- Últimamente no he dejado de pensar… ¿Le hiciste algo verdad? – Pregunta mi hermano al momento en que su novio sale de la sala.

- ¿Qué estás diciendo? – Ladeo mi rostro para verlo.

- Te conozco y estoy totalmente convencido de que el comportamiento de Ryutaro tiene que ver contigo.

- No sé de qué estás hablando.

- Te…

- Mi amor ya estoy listo – dice Yuri abalanzándose sobre mi hermano, besándolo dulcemente.

- Entonces vamos – dice levantándose del sillón, tomando la mano de su novio – volveremos antes para la cena – sonríe saliendo con su novio de la casa.

- Nos hemos quedado solos – suspiro mirando hacia las escaleras que llevan al segundo piso, pensando en sí debería de subir y hablar con él, pero de seguro me echará a patadas de su habitación, así que supongo que no es el mejor momento.


*Ryutaro*

Espero bajar hacia la cocina, cuando noto que mi hermano ya se ha ido con el bobo de su novio, tengo mucha sed y me caería bien un refrescante vaso de jugo. Camino tratando de no hacer mucho ruido, al parecer me he quedado solo con el idiota violador de menores y lo que menos quiero es que note que he bajado.

Paso por la sala de estar, viéndolo concentrado en un partido de fútbol, así que voy con cuidado y en silencio hacia la cocina, abriendo por fin la nevera, viendo la tan anhelada jarra llena del tan preciado jugo de naranja.

- Hola – dice de repente aquella voz tan desagradable muy cerca de mi oído, haciéndome dar un brinco del susto. De haber tenido la jarra en mi mano, la hubiese roto en mil pedazos.

- ¡Idiota me asustaste! – Digo poniéndome la mano en el pecho.

- ¿Por qué? No es como si te fuera a hacer algo malo – sonríe divertido, esa sonrisa me molesta demasiado.

- Y no te lo permitiría ¡violador de menores! – Exclamo molesto apartándolo de un empujón.

- ¡Oye! No soy ningún violador.

- ¡Claro que si lo eres! Me has besado sin mi consentimiento y eso para mí es una violación.

- ¿Si lo hubiera hecho tu amiguito también pensarías así?

- Nosotros solo somos amigos, además no tengo por qué estarte dando explicaciones.

- Por supuesto que me las tienes que dar ¿No entiendes que me gustas?

- ¡¿EH?! – Exclamo mirándolo con sorpresa. No puede estar diciendo esto en serio.

- Que me gustas y mucho – dice acercándose a mí, dejándome entre el refrigerador y él.

- ¡Pues tú a mí no! – Grito apartándolo nuevamente de un empujón, corriendo rápidamente hasta mi habitación, con mi corazón palpitando como loco. 

CONTINUARÁ...