¿Cómo están? Espero que muy bien y si no es así les mando un súper fuerte abrazo de oso y espero que éste nuevo capítulo les saque una sonrisa 🥰
Hoy si hago la entrada súper breve porque estoy en horario laboral 🤣 muchísimas gracias a todos mis gaticos por su amor y apoyo a mis fanfics, me hace muy feliz leer sus comentarios y trabajaré duro para traerles más hermosas historias 💕
Nos leemos en marzo 🤭💕
Tema: COMPASS ROSE
Extensión: Serial
Parejas: Varias
Autora: Akari-chan
Capítulo 47
*Masaki*
- Le dije a mis padres claramente que no era necesario tener compañía de algún sirviente durante mi estadía en éste reino – digo levemente molesto al ver subirse al carruaje a uno de ellos, luego de cruzar la entrada de Nasuland.
- ¿En verdad creyó que permitirían tal cosa joven amo? – Pregunta sentándose en el asiento del frente.
- Bueno, quizás pequé de inocente – río un poco - debí de suponerlo.
- Sus padres se preocupan mucho por usted, debería de estar muy agradecido.
- Y lo estoy, es sólo que quería hacer éste viaje solo.
- Puedo mantener la distancia si así lo prefieres – sonríe amablemente Shuto.
- ¿Sabes? La verdad si me alegra que estés aquí – digo levantándome por unos momentos para darle un fuerte abrazo, agradeciendo internamente a mis padres en haber considerado que me acompañara alguien de mi entera confianza.
- Te siento un poco frío ¿estás nervioso?
- Muchísimo – digo con sinceridad - me siento ansioso por lo que podría pasar a partir de hoy.
- Debes de calmarte, no sería bueno que te desmayes en pleno encuentro – ríe divertido – por cierto, hace un par de horas estuve en el castillo para confirmar su llegada, así que está todo listo para su estadía y encuentro con su prometido.
- ¿Lo viste? – Pregunto curioso y emocionado de saber algo más sobre aquel hombre que se convertirá en mi esposo.
- Sí, lo vi junto con su alteza el príncipe Ryosuke – sonríe – nunca había visto al príncipe tan de cerca, es realmente hermoso.
- Bueno, no me interesa tanto el príncipe…
- ¿Quieres saber de tu prometido? – Pregunta con picardía.
- Por supuesto que sí ¿es guapo? ¿No es un viejito?
- Es joven, fornido y muy apuesto, en verdad creo que podría gustarte – ríe - ¿pero por qué te interesa tanto saber eso antes que cualquier otra cosa? Es por…
- Me he propuesto a olvidarlo definitivamente – digo completamente decidido – y el hecho de saber que mi futuro esposo será un hombre guapo me ayudará a hacer el proceso mucho más fácil.
- Lamento mucho que no volvieses a ver a ese chico.
- Ya no tiene caso llorar sobre la leche derramada – suspiro – pero hay que seguir adelante.
- En eso tienes razón – sonríe, reconfortándome un poco.
- ¿Y estaba feliz? ¿Nervioso?
- Diría que nervioso – ríe – se veía quizás igual o más preocupado que usted – pero parece un buen hombre.
- Es bueno saber eso – digo finalmente, quedándonos en silencio hasta llegar a la entrada del castillo, suspirando profundo antes de bajar del carruaje con ayuda de Shuto, dispuesto a enfrentarme a mi destino.
*Keito*
- Príncipe, no es necesario que usted haga esto – digo avergonzado, tratando de desviar mi mirada del espejo mientras su alteza intenta peinar mis cabellos rebeldes.
- Claro que es necesario, vas a conocer a tu prometido – dice con una alegre sonrisa – tienes que verte muy guapo para él y no hay nada que me cause más alegría que ayudarte.
- No entiendo por qué le emociona tanto.
- Porque nunca te he visto saliendo con alguien – sonríe – al menos no de manera oficial, por lo que he escuchado en el pasado, eres muy libertino y coqueto.
- Su alteza, no deberías de estar escuchando las habladurías de la gente del castillo – digo más que apenado porque en parte tiene razón.
- Y cómo olvidar que tu amor de la infancia era Daiki – ríe divertido – te la pasabas persiguiéndolo a todos lados.
- Por favor no lo diga en voz alta – digo temiendo que alguien pudiese escucharlo y recibir la ira de su enamorado.
- No te preocupes, me llevaré ese secreto a la tumba.
- Príncipe, lo estuve pensando mejor estos días y realmente creo que voy a rechazarlo…
- Ni se te ocurra hacer tal cosa – dice a la vez que tira con un poco más de fuerza uno de mis mechones de cabello, aguantándome el dolor.
- Pero… no es justo para esa persona y menos cuando es otra la que ocupa mis pensamientos…
- Para eso se hacen los compromisos, son acuerdos, contratos que buscan beneficiar ambas partes, es muy normal tratándose de personas de nuestra clase social, no siempre valen nuestros sentimientos.
- Eso suena muy frívolo.
- Lastimosamente así es para muchos – suspira - créeme que yo vine a éste reino con toda la intención de casarme con alguno de los príncipes, pero apareció Hikaru primero y ya no hubo vuelta atrás – sonríe dulcemente - pero entre más pasa el tiempo, más me preocupo por lo que pueda suceder cuando mi hermana se entere de que mis intentos por establecer un compromiso con alguno de ellos son inexistentes.
- La Reina es muy buena, no creo que…
- No la conoces como yo – ríe nervioso – si no he dicho nada todavía es porque no quiero que esto afecte su embarazo, por suerte el Rey Yuya no es nada insistente con eso, cosa que agradezco mucho.
- Príncipe, si algo llegase a suceder entre la Reina y usted, ten en cuenta que siempre estaré de su lado.
- Muchas gracias – sonríe aliviado – me siento un poco mejor de saber que cuento con tu apoyo, por eso al menos intenta conocer a tu prometido y si de plano no te gusta se lo puedes decir y romper el compromiso si llegase el caso.
- Lo haré, en verdad lo haré – digo un poco más determinado que la última vez - pero no dejo de sentirme asustado al respecto…
- Disculpen – dice una de las empleadas asomándose por la puerta después de haber pedido la entrada – Joven Keito, su visita ha llegado.
- En un momento bajamos, muchas gracias – responde el príncipe, recibiendo una reverencia de parte de la muchacha antes de irse – bien, ya es hora.
- Deséame suerte, la voy a necesitar.
- Mucha suerte – dice para luego salir ambos de mi habitación, caminando juntos hacia el salón en el que se llevará a cabo el encuentro, sintiendo el camino demasiado largo a cada paso que doy.
- ¿Quieres que entre contigo? – Pregunta el príncipe al estar ambos frente a la puerta de dicho lugar.
- Por favor – digo tratando de mantener la compostura, dando un último suspiro antes de abrir la puerta, quedando totalmente pasmado ante lo que ven mis ojos.
*Masaki*
La puerta se abre de repente, haciendo que mi acompañante y yo nos levantemos de nuestros asientos con rapidez, sintiendo mi corazón palpitando a toda prisa ante la expectativa de ver por fin a la persona que escogieron mis padres para que sea mi esposo, haciendo mi mejor sonrisa para dar una buena impresión, pero ésta se borró al verlo, al ver de nuevo a ese hombre que minutos antes estaba dispuesto a olvidar; haciéndose un silencio sepulcral en todo el salón.
- Joven amo ¿sucede algo? – Pregunta Shuto a mi lado, rompiendo con aquel silencio.
- E… Es un gusto conocerlo príncipe – digo haciendo una reverencia, tratando de distraerme de todas las emociones que están brotando en mi interior.
- El gusto es mío – dice sonriente, es tan hermoso como lo describió Shuto – pero yo no soy la persona a la que deberías de estar saludando primero – dice amablemente.
- Le ofrezco una disculpa – digo volviendo a reverenciarme – es sólo que no quería ser grosero con usted su alteza.
- No te preocupes, para mí no es ninguna ofensa – sonríe - creo que lo mejor será dejarlos solos para que hablen más tranquilamente, ha de ser muy incómodo conversar ante varias personas presentes – dice haciéndole algún tipo de seña a mi acompañante.
- Sí, será lo mejor – dice Shuto yendo rápidamente hacia donde está el príncipe.
- Así que si nos disculpan, estaremos esperándolos afuera – dice, saliendo ambos del salón sin decir ni una sola palabra más, volviéndose a crear éste incómodo silencio.
Y no es que no me sienta feliz de verlo de nuevo, porque definitivamente lo estoy, quiero saltar de un lado a otro del recinto de toda la alegría que recorre mi cuerpo ahora, pero es que de todas las posibilidades que había, ésta no estaba entre mis opciones. No sé qué hacer ¿cómo es que debería reaccionar? ¿Qué debería decirle? ¿Podría tomarme el atrevimiento de abrazarlo? O ¿Quizás besarlo? Se me acelera el corazón de sólo pensarlo.
- No… No esperaba verte de nuevo y menos que fuese bajo estas circunstancias – dice mirándome con asombro, como si todavía no creyese lo que ven sus ojos ¿tanto le sorprende verme? ¿Esto podría significar que todavía me recuerda?
- Yo tampoco… - Sonrío nerviosamente – estoy muy desconcertado en estos momentos, lo siento mucho si no es la reacción que esperabas – digo apenado, evitando a toda costa de mirarlo a los ojos.
- No te disculpes, yo tampoco sé que debería de hacer – ríe avergonzado – esto me ha tomado por sorpresa.
- Quizás deberíamos comenzar con presentarnos – sonrío – como decir nuestros nombres, no nos lo dijimos aquella vez – digo dando un paso al frente, extendiendo un poco mi mano como gesto de cercanía – me llamo Masaki, es un gusto conocerte.
- Mi nombre es Keito – dice tomándola con delicadeza – el gusto también es mío – dice acercando sus labios al dorso de ésta, depositando un dulce y fugaz beso que me ha hecho sentir como mariposas en el estómago.
- ¿Y cómo has estado? – Pregunto con mis nervios a flor de piel por lo ocurrido hace segundos atrás.
- Muy bien ¿y usted? – Responde, sin soltar todavía mi mano, riendo ambos ante lo absurda que es ésta situación, alivianándose un poco la tensión que había segundos atrás, invitándome a que tome asiento, agradeciendo el gesto ya que comienzo a sentir que mis piernas flaquean.
- He estado muy bien – sonrío tímidamente -¿Qué has hecho durante todo éste tiempo? – Pregunto emocionado por saber más de él.
- Me he dedicado a hacer mi trabajo, sobre todo el de proteger y acompañar al príncipe durante su estadía en éste reino.
- No esperaba que fueras un caballero, aunque quizás debí suponerlo dado a lo fuerte y hábil que eres.
- Ese día iba de civil así que no era tan raro que no lo pensaras.
- En verdad me alegra mucho que estuvieras ahí, de lo contrario, es posible que no estuviese aquí en estos momentos.
- Sólo hice lo que pensé que era correcto.
- Igualmente debe ser un trabajo muy arduo el de ser un caballero.
- Bueno, de momento el príncipe no me ha dado muchos problemas – ríe – aunque no sé qué tanto podría decirte al respecto.
- El príncipe parece alguien muy tranquilo, así que no dudaré de tus palabras.
- ¿Y tú?
- ¿Yo? – Sonrío - he viajado mucho con mis padres, conociendo nuevos lugares, culturas, aprendiendo de la labor de mi padre, nada espectacular a decir verdad.
*Keito*
Sonrío ante su respuesta, observándolo sutilmente de pies a cabeza ¿Cuál era la probabilidad de que esto ocurriese? ¿Por qué de todas las personas tenía que ser justamente él? ¿Cómo puede ser que inclusive se vea mucho más hermoso que aquella vez?
- Ésta sería la tercera vez que nos encontramos – sonríe tímidamente después de un rato en silencio, con su rostro levemente sonrojado, evitando mirarme a los ojos – aunque de la primera vez no tengo recuerdo alguno.
- Yo tampoco lo recuerdo con claridad – sonrío, sintiéndome quizás igual o más nervioso que él – pero pienso mucho en nuestro segundo encuentro.
- ¿Piensas mucho en aquella vez? – Pregunta por fin encontrando su mirada con la mía, quedando casi que embobado por ésta, como en aquella vez…
- Con más frecuencia de la que debería – digo con total sinceridad. Momentos antes del encuentro había pensado en ser un poco hostil con el chico dentro de la habitación, pero al ver que se trataba de él; no tenía caso en comportarme como un idiota y menos con alguien a quién anhelaba volver a ver.
- Yo también lo hago – sonríe volviendo a desviar la mirada – aunque la verdad ya estaba pensando en dejar de hacerlo – suspira – es difícil olvidarse de algo que te ha marcado tan profundamente.
- ¿Ese encuentro fue importante? – Pregunto curioso por saber su respuesta.
- ¿Lo fue para ti? – Pregunta con seriedad.
- Deberías de responder a mí pregunta primero – digo sin apartar mi mirada de él.
- Mi respuesta dependerá de lo que respondas tú – sonríe, levantándose del sillón para acercarse a mí, con un semblante mucho más desafiante y pícaro, muy diferente al tímido que hace segundos atrás había mostrado.
- ¿Por qué te importa tanto? – Pregunto después de tragar saliva, sintiéndome como un ratoncito ante la hipnotizante mirada de un gato.
- ¿Puedo? – Pregunta señalando mis piernas, a lo que no puedo negarme ante lo que sea que piense hacer – para serte sincero – dice sentándose sobre estas, rodeando mi cuello con sus brazos – he venido aquí a conocer al prometido que con tanta dedicación escogieron mis adorados padres para mí – sonríe – dispuesto a olvidarte por completo, pero parece que el destino quería otra cosa – susurra acercando su rostro al mío – así que para mí es demasiado importante saberlo.
- Yo…
- Que pena con ustedes jóvenes, como no abrían la puerta nos vimos en la obligación de hacerlo a la fuerza, se nos ha hecho un poco tarde para traer el té ¿los interrumpimos en algo? – Dice una de las empleadas asomándose con una bandeja llena de aperitivos.
- No interrumpieron nada – dice Masaki con una enorme y amable sonrisa, no me he dado cuenta en qué momento se retiró de encima – discúlpeme usted por no escuchar los golpes en la puerta, estábamos muy ensimismados en nuestra conversación.
- Tranquilo joven, espero le gusten mucho estos dulces.
- Se ven deliciosos, muchas gracias ¿podrías decirle al príncipe Ryosuke y a Shuto que pasen?
- Por supuesto – responde dejando la bandeja en la mesita que hay en medio de la sala, inmóvil, sintiéndome todavía anonadado por lo que acababa de ocurrir.
CONTINUARÁ...

ME ENCANTA ESTA PAREJAAAAAAA AAAAAAAAAAAHHH
ResponderEliminarQuiero detalles, quiero todo el chismeeeeeee 💕💕
El otro día estuve viendo el documental del timelesz y Masaki bebé se llevó toda mí atención (perdón So-chan), así que espero más de esta parejita 🫢☺️
El capítulo se me pasó volando peeeeero me dejó totalmente enganchada 🫣 y quiero que sea marzo por diooooossss